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Una primera observación nos revela las debilidades manifiestas de las plantas. A continuación, tomamos muestras indispensables para un análisis completo: - Identificación de enfermedades, parásitos, carencias.
- Análisis de madera: proporciona una perspectiva histórica de una destacable fiabilidad. Permite poner de manifiesto riesgos de toxicidades o, a la inversa, deficiencias en la composición de los tejidos liberoleñosos.
- Análisis de limbos: procedemos a un análisis fisiológico determinante para conocer la calidad de la estructura foliar y la riqueza de su actividad fotosintética.
- Análisis de hojas: la composición mineral es un elemento fundamental para comprender la composición de la estructura foliar, el potencial de fotosíntesis y el rendimiento clorofílico. Una serie de análisis complementarios revelan los parásitos y enfermedades criptogámicas que puedan darse.
- Análisis de bayas: nos dan información precisa sobre los componentes minerales. Estos análisis, complementarios a los de limbo, nos muestran el estado del fruto en un momento dado. Permiten prever anomalías de maduración antes de que éstas sean visualmente perceptibles.
Análisis de los resultados. Cruzamiento con los datos del Sistema de Referencias del Método Cousinié®. Síntesis e informe de situación.
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